Bajar presupuesto y aumentar reservas, señales positivas del próximo gobierno

En una quiebra del país por la falta de dólares, combustible y galopante inflación, que redujeron el poder adquisitivo de la moneda boliviana, medios y especialistas indican que bajar el presupuesto para gastos insulsos, así como trabajar para aumentar las Reservas Internacionales Netas (RIN), serán señales positivas del próximo gobierno. Mientras tanto, observan que el pasado domingo ganó la demagogia, la ineptitud, la ignorancia atrevida y sigue la izquierda manipuladora.
“Lo que ha ganado en las elecciones de Bolivia, el pasado domingo, es la demagogia, la ineptitud, la ignorancia atrevida; la izquierda mentirosa, manipuladora y oportunista de toda la vida”, según Mauricio Ríos, publicado en su cuenta @riosmauricio, al referirse al ofrecimiento del candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Paz, que ofreció a vendedoras del mercado créditos a bajas tasas de interés a través de un decreto.
“Con la ley vamos a obligar a la banca a que te dé crédito del 3% por tres años, y si no tienes papeles te damos papeles”, indicó Paz a las caseritas, en plena campaña electoral.
Por su parte, su acompañante Edman Lara se comprometió subir la Renta Dignidad a 2.000 bolivianos, en una coyuntura complicada para Bolivia, que registra una crisis económica y energética, así como la devaluación del boliviano y la pérdida del poder adquisitivo de la moneda boliviana.
“(…) Lo que se ha ganado el domingo, ha sido una vez más en este país, la demagogia, el cinismo y la irresponsabilidad política…”, señaló el analista macrofinanciero en su cuenta, Mauricio Ríos, publicado por Libertópolis – El valor de la verdad.
Recomendaciones
Las recomendaciones de la plataforma económica Bloomberg para Bolivia reflejan el consenso técnico boliviano: primer paso, recuperar las reservas internacionales con apoyo de préstamos de organismos internacionales; segundo paso, reducir los gastos presupuestarios del Estado para devolver la confianza y evitar que los préstamos se vayan por un hueco; tercer paso, solo entonces, dejar el precio del dólar flotante, para que haya un tipo de cambio real que asegure la repatriación de las divisas de los exportadores; y cuarto, evitar que se use el dólar como refugio de valor con una política económica previsible, transparente y estable. Evitando retornar al exceso de gastos, escribió en X Samuel Doria Medina.
“(…) todo eso debe coordinarse con una estrategia de gobernabilidad que le dé respaldo político al plan”, agregó en su cuenta @SDoriaMedina.
El exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Espinoza, fue el primero en indicar que Bolivia está quebrada por la falta de dólares para las importaciones.
También en su momento, a la pregunta si Bolivia debería ingresar a un dólar flotante, recomendó que no era prudente debido a muchos factores, pero el principal por la falta de la divisa en el BCB, ya que no podría intervenir en el mercado cambiario.
Los economistas consultados se inclinan primero por la reducción del gasto público, es decir, achicar el gobierno para dar señales claras a la población, que espera medidas que frenen el deterioro de la economía nacional y que también se pare el incremento de precios de los productos nacionales e importados.
Abogan por la independencia del BCB para que deje de ser la caja chica del Gobierno y cumpla su rol de velar por la estabilidad de la moneda nacional.
Recuperar
Asimismo, Rodrigo Paz Pereira publicó en su cuenta @Rodrigo_PazP: Para devolver la confianza a Bolivia, recuperaremos los casi 7 mil millones de dólares que están fuera del país por miedo a la intervención del Estado. Es tiempo de proteger la propiedad privada y garantizar la seguridad jurídica que impulsará el espíritu emprendedor y liberará el potencial de nuestra gente. Mi propuesta es clara: bajar las tasas de interés de los créditos a menos del 10%, reducir los impuestos a menos del 10% y acabar con la corrupción.
Por otro lado, su acompañante de fórmula anunció intervenir la empresa Yango, en pleno acto público, además fijar la tasa de interés a través de una norma.
Las tasas de interés no pueden ir por debajo de 10% cuando el costo del fondeo está por encima. Los Depósitos a Plazo Fijo (DPF) de pequeñas financieras prometen 14% anual.
“Si al mismo tiempo ofrece bajar las tasas de interés por decreto ¡nadie volverá!. No se puede defender la propiedad privada y al mismo tiempo controlar precios y tasas de interés. ¡Así no es!”, cuestionó Roberto Laserna publicado en su cuenta @roblaser.
Mientras Andrés Pucci escribió en su cuenta @andrespucci: La crisis será más dura, pero pensemos en pequeño: un hogar sin ahorros ni inversiones, y gastando más de lo que ingresa, solo tiene dos salidas: gastar menos y trabajar más. El MAS hizo lo contrario: se gastó la renta y se comió el capital. (El Diario)
