Emisión monetaria creció en un 815% entre 2006 al 2024


La economía boliviana, a agosto 2025, a pesar de que los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejaron una desaceleración en la inflación, aun así, el acumulado llegó a 18,09% y el interanual a 24,15%), considerados altos. De hecho, se estima que se cierre entre un 22% a 25%. Una de las acciones que gatilla el incremento del porcentaje es la emisión monetaria, que de acuerdo al economista, Fernando Romero, de 2006 al 2024, la misma creció en 815%.

Además de la escasez de dólares (y su precio elevado), la falta de carburantes, contrabando a la inversa, entre otros factores, la excesiva emisión monetaria es una de las causas principales de la inflación que vive Bolivia desde el 2024, asegura Romero.

¿CÓMO FUE LA EMISIÓN MONETARIA?

En base a datos oficiales del Banco Central de Bolivia (BCB), hemos realizado un breve análisis de la emisión monetaria desde el 2006 hasta el 2024, en el cual han pasado 3 gobiernos.

El año 2006, año que asumió Evo Morales, la emisión monetaria fue 8.774 millones de bolivianos, la cual creció en un 42% respecto al año anterior.

El 2006, la emisión monetaria aumento en un 61%, de hecho, este dato fue el más alto durante las 3 gestiones de Morales, apunta.

A pesar de que a partir del 2014 se continuo con una importante emisión monetaria, el rendimiento de la economía fue cayendo por el declive del sector hidrocarburífero. Del 2006 al 2019 la emisión monetaria creció en 461%, llegando a un monto total de 453,55 mil millones de bolivianos.

Jeanine Añez asumió en noviembre de 2019 hasta noviembre de 2020. En el 2020, cuando la pandemia incurrió con fuerza en el país, la economía decreció en un 8,74%, mientras que la emisión monetaria creció considerablemente (9,03%) respecto a lo observado el 2019 (0,46%).

A pesar que fue un periodo de solo 1 año, la emisión monetaria del 2020 fue la más alta en los últimos 15 años, llegando a un monto de 53.616 millones de boliviano. “Sin duda, por la necesidad de afrontar la emergencia sanitaria, incremento de transferencias gubernamentales (bonos, subsidios, otros) y otros gastos, se tuvo que financiar el gasto público con más moneda local”, reflexiona Romero.

GESTIÓN DEL PRESIDENTE LUIS ARCE

En los 2 primeros años de Arce Catacora, como presidente, la emisión monetaria fue “moderada”, con un promedio anual del 2,83%. Sin embargo, la economía paso de un crecimiento de un 6,11% el 2021 a un 3,61% el 2022. Acumulando una emisión monetaria de 113 mil millones de bolivianos.

Eso cambio drásticamente el 2023, con un crecimiento en la emisión monetaria de un 18%. El 2024 aumentó más, en un 20%, a pesar que la economía apenas creció en un 0,73%. Durante el 2021 al 2024 la emisión monetaria aumento en 43%, con un promedio anual de 65 mil millones de bolivianos.

Los economistas señalan que la emisión monetaria debería ser acorde al crecimiento de la economía nacional.

Se evidencia una correlación entre la mayor emisión monetaria y el aumento de la inflación en nuestra economía. Por ejemplo, durante el periodo de gobierno de Morales, el 2007, la emisión monetaria se incrementó en 61%, y esa gestión la inflación llego al 11,73%. En lo que va el mandato de Arce, el 2024 se llegó a un crecimiento de la emisión monetaria del 20%, con una inflación de casi el 10%, la más alta observada desde el 2009.

Excesiva emisión monetaria ha provocado inflación

Romero explica que mayor dinero en circulación en una economía desacelerada o reprimida: De manera simple, se inyecto una gran cantidad de dinero en una economía que cade vez está produciendo o creciendo menos, de hecho, el 2024 apenas en un 0,73%. Aumenta la demanda agregada, pero la oferta agregada es limitada, inclusive importar, legal o ilegalmente, se ha vuelto más caro, todo esto ejerce una mayor presión inflacionaria.

A eso hay que sumar, que la gente confía menos en el peso boliviano: Es un hecho el temor vigente a una devaluación y/o hiperinflación, el escenario político es incierto aún y no se tiene mucha confianza en que el nuevo gobierno saque rápido al país de la crisis económica. Esto se ha plasmado en una gran demanda de dólares, lo cual ha disparado su precio. Las expectativas inflacionarias se mantendrán todavía a corto plazo, por lo tanto, se requiere más dinero para comprar lo mismo o menos que hace 12 meses atrás.

También está que la emisión monetaria fue a parar al gasto estatal: Hay claros indicios que la emisión monetaria en exceso ha ido en parte a financiar o cubrir parcialmente el déficit fiscal del país.

Eso coincide también con el incremento de la deuda interna en los últimos años, la cual es financiada en gran parte en moneda local. De manera directa o indirecta, esta acción también coloca grandes cantidades de dinero en la economía, y constituye parte de nuestra inflación estructural, sostiene.

Qué debería hacer el nuevo Gobierno para controlar la inflación

Después de mostrar las causas de la emisión monetaria, plantea que para controlar esta acción se debe aplicar una política restrictiva: “Por lógica, se debe controlar estrictamente la emisión monetaria, más aún en una economía desacelerada, al borde de la recesión. Captar dinero del público en moneda local seria pertinente, mediante mecanismos de emisión de bonos u otros activos financieros estatales que sean atractivos. La teoría económica, indica que elevar el encaje legal en moneda local ayudaría a controlar el exceso en dinero en circulación”, describe.

También va por el ajuste fiscal, es decir reducir los gastos innecesarios, y paralelamente la disciplina. Lo primero es dejar de financiar el déficit público con mayor emisión monetaria hecha por el BCB.

Paralelamente, es clave la reducción del gasto público, pero de manera estructural y sostenible, lo que permita efectivamente bajar el déficit fiscal que actualmente está en un 10% del PIB, y, de hecho, la necesidad de la moneda nacional para tapar baches fiscales.

También plantea recuperar confianza en la moneda nacional y para ello el nuevo gobierno debe dar señales de credibilidad y certidumbre a la población; por ello es prioritario estabilizar la economía.

La emisión monetaria acumulada a julio 2025 fue de 94.993 millones de bolivianos, la cual creció en un 35% respecto a julio 2024. De hecho, en julio 2025 la emisión monetaria ya es un 18% mayor a toda la ejecutada en el 2024.

Esos datos observados, dan a entender que la emisión monetaria en valor y crecimiento serán mayores en este 2025. Lo cual ejercerá mayor presión inflacionaria, con los efectos negativos incluidos.  (El Diario)