Nuevo gobierno con 3 desafíos que debe encarar desde inicio de su gestión


Gobierno que asuma la conducción del país en noviembre debe reducir el gasto, estabilizar el dólar y abastecer combustibles al mercado interno, para de esta manera iniciar un proceso de estabilización de la economía y generar una contracción monetaria para frenar la inflación y la pérdida del poder adquisitivo del boliviano.
Para el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, lo primero que debe hacer la próxima administración de Gobierno es reducir el déficit fiscal, luego estabilizar el dólar, y recordó que la inflación es un problema monetario, por lo tanto, debe iniciarse un proceso de contracción monetaria.


Entretanto, el presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, Fernando Romero, apunta a los desafíos que tendrá el nuevo gobierno que gane la segunda vuelta el próximo 19 de octubre, la inflación, la falta de dólares y el desabastecimiento de carburantes.
Sostiene que esos problemas que enfrenta la economía nacional fueron causa del elevado gasto público, que dio lugar un déficit fiscal de 11 años consecutivos, por lo que tiene que resolverse, mediante medidas de shock o políticas graduales.
“Lo que queda claro, es que la estabilización de la economía boliviana requerirá de liquidez, que puede venir del Fondo Monetario Internacional (FMI)”, reflexionó.


“La inflación, la falta de dólares y el desabastecimiento de carburantes, van de la mano, sino tiene dólares no puedes importar y si no tienes dólares, difícil estabilizar el mercado cambiario”, explicó.
Recordó la aplicación de mecanismos de estabilización de la moneda estadounidense para un respaldo financiero, por lo que los créditos externos jugarán un papel importante.
“Pero también la gobernanza tendrá su peso en la estabilización de la economía nacional”, acotó.

Señales
El analista económico Darío Monasterio afirmó que el nuevo gobierno debe dar señales claras a los bolivianos y a los potenciales inversionistas, de un cambio en la política económica, con un giro de 180 grados, es decir, reducir la intervención del Estado en la economía y eliminar la restricción a las exportaciones, así como intervenir en las empresas públicas deficitarias.
También implementar la institucionalidad en las entidades públicas. La eliminación del déficit fiscal será una señal importante para la imagen del país a nivel internacional, por las acciones que tomará el nuevo gobierno, como ordenar las cuentas y transparentar las mismas, cuyas medidas mejorarán las expectativas de la gente y de los inversionistas.
El siguiente paso por sincerar el precio del dólar, debido a que todos saben que el cambio oficial sólo está en el papel, ya que la economía se rige por el valor del mercado paralelo. Por ello, Monasterio señaló que se debe tomar acciones para que el mercado formal sea el referente y no el de la calle.
Además, indicó que de entrada no se podrá aplicar medidas con referencia al tipo de cambio, porque primero se debe trabajar en la confianza de los bolivianos con políticas creíbles y tomará entre 3 a 6 meses.
Sin embargo, el analista económico Gonzalo Chávez, en sus redes sociales, sostuvo que el tiempo que tomará reconstruir la economía nacional será largo.
Para el consultor energético Álvaro Ríos, el nuevo gobierno deberá trabajar en abastecer al mercado con carburantes y estabilizar la moneda, así como paralelamente eliminar la subvención.

Inflación
Bolivia ha presentado en julio y agosto una desaceleración en su inflación, pero sus datos acumulados (24,15%) e interanuales (18,09%) siguen siendo elevados, entre los más altos de la región. A pesar de la rebaja coyuntural del dólar y una 2da vuelta presidencial entre opositores, la presión inflacionaria no ha cedido.
Para frenar y controlar la inflación, se deberá buscar liquidez externa para estabilizar el mercado cambiario y garantizar la provisión de carburantes. Si bien las medidas de reajuste estructural (subvención, tipo de cambio, déficit fiscal) es lo recomendable, hay que ser mesurados con su implementación y sus efectos sobre la población, en un escenario político y social muy volátil e incierto, analizó.
“En Sudamérica, al no haber datos oficiales y actualizados de Venezuela a agosto, Argentina lidera este ranking de inflación interanual (33,6%), seguido por Bolivia (24,15%) y más alejado se encuentra Colombia (5,1%). Los países menos inflacionarios serían Perú (1,11%) y Ecuador (0,81%), cuya situación de este último seguro se revertirá por la reciente eliminación de la subvención de diésel, que generará presiones inflacionarias”, concluyó. (El Diario)