Consumidores priorizan necesidades y baja demanda de algunos productos


Crisis golpea a la población, al punto de que priorizan sus compras, los comerciantes indican que las ventas bajaron y los importadores redujeron su demanda, esto ha provocado que el dólar paralelo haya descendido de precio y algunos productos disminuyeron su valor, lo que provocó que la inflación haya bajado; sin embargo, los economistas siguen susceptibles sobre la metodología de la medición y no confían mucho en los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Mientras la entidad señala a la ausencia de bloqueos y a la caída del precio de la divisa en el mercado negro, reflejaron un IPC bajo.
El analista económico Darío Monasterio sostiene que sí efectivamente, cuando hay reducción de ingresos, lo primero que hacen las personas es bajar la compra de bienes superiores, o sea que no son tan básicos para la familia y se inclina por productos necesarios.


En la actual crisis económica en la que se encuentra Bolivia, con una inflación que no se para, sino sigue creciendo y el poder adquisitivo de las familias se va reduciendo, las personas destinan lo poco que le queda a alimentos y medicamentos, que reduce su actividad recreacional.
La gente prioriza su compra de productos de la canasta básica, aseguró Monasterio a tiempo de señalar que la mayoría de la población que tiene menores ingresos al promedio de los hogares de la sociedad, o ganan por debajo del salario mínimo, prácticamente destinan el dinero al consumo de alimentos accesibles o reducen los porcentajes de sus compras.
“Incluso de su canasta básica, reducen su consumo”, dijo a tiempo de explicar que la demanda de productos (nacionales e importados) baje y las personas ya no demandan dólares para traer mercadería del exterior ante la caída de las ventas.
“Incluso hay personas que vendieron sus dólares”, apunta y plantea que para frenar la inflación se debe aumentar la producción, es decir la oferta y paralelamente generar empleos e ingresos.
Para el economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, la caída de las compras y la reducción del valor del dólar en el mercado paralelo provocaron una inflación menor en septiembre.
El analista económico Gonzalo Chávez, indica, en sus redes sociales, que el peor impuesto que se puede aplicar a los pobres es la inflación, pues afecta seriamente sus compras y su supervivencia.
Oficial
Entretanto, el Instituto Nacional de Estadística informó que, en las últimas semanas, varios productos importados han registrado una disminución de precios. Esta tendencia se debe principalmente a la baja en el tipo de cambio del dólar paralelo y a la ausencia de conflictos sociales significativos como los ocurridos en mayo y junio de este año, que habían impactado previamente en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El descenso del precio del dólar paralelo y la ausencia de bloqueos de caminos están entre los factores que lograron por tercer mes consecutivo la baja de la inflación, que en septiembre alcanzó 0,2%, señaló el director de Estadísticas e Indicadores Económicos y Sociales del INE, Cristian Alcoreza.
“Por tercer mes consecutivo tenemos un menor crecimiento del Índice de Precios al Consumidor, que llegó para septiembre a 0,20%. El IPC es un indicador económico que mide las variaciones del nivel general de precios”, explicó en Bolivia TV.
“En mayo y junio de este año había bloqueos en las principales carreteras del país, lo que entonces influenció para que el IPC sea alto, y no teniendo estos determinantes para que los precios puedan variar, es que en julio, agosto y septiembre tuvimos precios bajos”, precisó.
Apuntó también que el tipo de cambio del dólar bajó en el mercado paralelo, lo cual provocó el descenso de precios de algunos productos importados.
“Obviamente no ha sido en todos los precios. Hemos notado en algunos productos, por ejemplo, televisores, productos de limpieza y de tocador y otros, que habrían sufrido un leve descenso (de precios)”, puntualizó.
También bajaron de precio la cebolla, arveja, haba y papa debido a las condiciones climatológicas y una buena cosecha, lo que genera una sobreoferta de los productos en los mercados.
No obstante, también subieron productos como la carne de res, el tomate, el almuerzo, entre otros.
Alcoreza indicó que, para el cálculo del IPC, el INE considera 397 bienes y servicios y efectúa más de 54 mil cotizaciones en los nueve departamentos, pero en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz se realiza cotizaciones en las áreas metropolitanas y no solo en las ciudades capitales.
Además, es usual que por las fiestas de fin de año se registre un incremento mayor en el IPC, por el mayor poder adquisitivo que tiene la población para adquirir los bienes, producto de los aguinaldos, bonos u otros.
Metodología
En opinión del presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, Fernando Romero, si bien no se va a cuestionar en este momento la “cuestionable” metodología que usa el INE para medir el IPC o la inflación en la economía boliviana, es evidente que las estadísticas oficiales distan bastante de la realidad económica o de mercado de miles de familias y empresas en el país. “La sensación en el bolsillo es una totalmente diferente”, indica.
“En los últimos 3 meses, y más agosto a septiembre, no se aplicaron medidas estructurales para frenar o moderar la inflación, ni hubo cambios radicales en los factores que determinan nuestra inflación elevada y sostenida, como ser la escasez de dólares, falta de carburantes, excesivo dinero (pesos bolivianos) en circulación, contrabando a la inversa (bajó relativamente), especulación, baja producción nacional, expectativas inflacionarias, entre otros”, reflexiona.
Según los comerciantes, bajaron sus ventas y ven opciones para elevar nuevamente, a pesar de la caída del valor del dólar en el mercado paralelo. Pero no sólo en los electrodomésticos, sino en varios artículos de la canasta familiar: de comprar un pollo entero, ahora solo alcanza para medio, y así pasa con otros productos. (El Diario)