Colegio de Economistas: “La escasez de combustibles está estrangulando la economía y el daño es para


CARBURANTES.- El presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine, advirtió que la falta de diésel y gasolina está provocando una parálisis progresiva en la economía nacional, afectando a la producción, las importaciones y la inversión. Criticó la falta de soluciones técnicas del Gobierno y alertó sobre un daño económico que podría tardar años en revertirse.

La crisis de los combustibles golpea a la economía nacional
El presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine, alertó que la escasez de carburantes está generando un efecto paralizante en la economía nacional, con consecuencias directas para todos los sectores productivos.
“La falta de diésel está afectando gravemente la producción y la normalidad de las actividades económicas del país. El combustible es necesario para todos los sectores, desde el profesional hasta el productor agropecuario”, manifestó.

Akamine explicó que las colas para conseguir combustible son cada vez más largas y que, incluso en las zonas rurales, “cuando llega diésel, no dura ni un día”. Esta situación, dijo, refleja la incapacidad del Estado para resolver un problema estructural que se arrastra desde hace más de dos años.


“El país se está acostumbrando a la crisis”
El economista lamentó que la población se haya acostumbrado a las dificultades diarias como si fueran normales.
“Ya vemos normal hacer fila media hora o incluso dos días. Eso demuestra que las autoridades no han tenido la capacidad de dar una solución real a un problema que afecta el corazón de la economía”, indicó.

Según Akamine, el déficit de dólares y la falta de políticas para reconstituir las reservas internacionales son factores que agravan la crisis. “Mientras no se estabilice el tipo de cambio y no se implementen políticas claras para recuperar las reservas, los problemas de combustible y divisas continuarán”, advirtió.

Impacto directo en la producción e inversión
Akamine sostuvo que la falta de diésel está provocando un “estrangulamiento económico”.
“Ya han disminuido las importaciones, se está produciendo menos y los productores están preocupados porque no alcanzan los niveles estimados. Esto reduce las ganancias, genera pérdidas y desincentiva la inversión”, explicó.

También advirtió que la prolongación de esta situación podría desembocar en un problema crítico de recesión económica, si no se aplican medidas urgentes en el corto plazo.


“Los responsables deben asumir las consecuencias”
El titular del Colegio de Economistas fue enfático al cuestionar la gestión pública:
“En el sector privado, al gerente o contador que no cumple su función se lo cambia. En cambio, en el sector público se mantiene a las mismas personas políticas, sin capacidad técnica, que terminan generando un daño económico no solo al Estado, sino también a los ciudadanos”, expresó.

Akamine consideró que existe una alta responsabilidad de los ejecutivos del Estado, y criticó la falta de sinceridad de las autoridades.
“Se tiran la pelota entre YPFB, el Banco Central y el Ministerio de Economía, sin reconocer que el modelo ha fracasado. Ya es hora de que digan la verdad y asuman las consecuencias”, afirmó.

“La confianza será clave para el nuevo gobierno”
Respecto a la transición política, Akamine señaló que el próximo gobierno deberá recuperar la confianza interna y externa para estabilizar la economía.
“El Banco Mundial proyecta recesión hasta 2027, pero si se toman decisiones correctas y se aplican medidas de shock en el corto plazo, Bolivia podría revertir esa tendencia y ver resultados positivos en 2026”, aseguró.

Finalmente, destacó que los primeros meses de gestión serán decisivos:
“La confianza ya mejoró afuera, pero debe reflejarse dentro del país. La economía debe estabilizarse en los primeros cuatro meses del nuevo gobierno, como máximo”, concluyó. (Nueva Presencia)