Depósitos y créditos suben en 2% y 3,3% a septiembre

A septiembre de 2025, los depósitos alcanzaron a 229.407 millones de bolivianos y la cartera de créditos llegó a 226.901 millones, con un crecimiento del 2% el primero y 3,3% el segundo, lo que refleja la “solidez, solvencia y niveles de inclusión financiera cada vez mayores en el sistema financiero del país”, informó la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).
La ASFI indicó que, a septiembre de 2025, los créditos y depósitos del Sistema Financiero Nacional mantienen una tendencia de crecimiento, al igual que el número de cuentas de depósito, lo que refleja la solidez, solvencia y niveles de inclusión financiera cada vez mayores.
Detalló que, a septiembre de 2025, los depósitos alcanzaron 229.407 millones de bolivianos, monto mayor en 2,0% respecto al registrado en similar período de 2024, equivalente a 4.503 millones, destacando el departamento de La Paz que concentra 53% de los mismos. Los depósitos a plazo fijo representan 47% del total de los depósitos (Bs 107.994 millones), seguidos por las cajas de ahorro con 33% (Bs 74.671 millones), los depósitos a la vista con 18% (Bs 42.095 millones) y otros depósitos con 2% (Bs 4.647 millones).
En el período de análisis, se abrieron 1,7 millones de nuevas cuentas de depósito, con lo que, se registran 17,6 millones de cuentas, la cifra más alta históricamente alcanzada, destacando así la confianza de la población en el Sistema Financiero Nacional.
De la misma manera, la cartera de créditos alcanzó 226.901 millones de bolivianos, con un crecimiento de 3,3%, equivalente a 7.316 millones. De este total, 31% (Bs 70.157 millones) corresponde al microcrédito, 24% (Bs 55.149 millones) a la cartera de vivienda, 24% (Bs 54.972 millones) al crédito empresarial, 11% (Bs 24.402 millones) al crédito pyme y 10% (Bs 22.222 millones) al crédito de consumo. Santa Cruz es el departamento con la mayor cartera de créditos, con Bs 94.024 millones (41%), seguido de La Paz con 56.844 millones (25%) y Cochabamba con 38.941 millones (17%), entre los más importantes.
En el ámbito del riesgo de crédito, el índice de mora de la cartera de créditos se sitúa en 3,2%, nivel inferior al promedio regional de 3,3%, lo que refleja que, aún en un contexto desafiante, los prestatarios bolivianos continúan cumpliendo sus obligaciones con regularidad. Este desempeño denota una cultura de pago sólida y arraigada, sostenida por la normativa prudencial emitida por ASFI y una adecuada gestión del riesgo por parte de las entidades financieras.
Sin embargo, economistas señalan que las reprogramaciones implementadas por el Gobierno a través de la entidad reguladora, disminuyeron o contuvieron la mora, aún así la cifra está cercana al promedio regional.
De igual manera, el nivel de previsiones por incobrabilidad alcanza los 9.835 millones de bolivianos, cubriendo aproximadamente 1,4 veces los niveles de morosidad existentes. Esta relación evidencia la fortaleza del Sistema Financiero Nacional frente al riesgo crediticio y la capacidad del sector para absorber eventuales pérdidas sin comprometer su estabilidad.
En materia de liquidez, en el período de análisis, los activos líquidos del Sistema Financiero Nacional superan los 77.256 millones de bolivianos, constituyendo la cifra más alta registrada en los últimos veinte años. Este nivel histórico demuestra que la liquidez disponible es suficiente para atender adecuadamente las necesidades de los consumidores financieros, tanto en lo referente a la colocación de créditos como a la devolución oportuna de los depósitos del público.
Un aspecto especialmente positivo es que cerca de 50% de los depósitos se constituyeron en la modalidad a plazo fijo y de este porcentaje, más de 90% corresponde a plazos superiores a un año. Esta composición del pasivo revela que las entidades financieras nacionales cuentan con fuentes de fondeo estables y de largo plazo, lo que contribuye a mantener una estructura de financiamiento sólida y sostenible, incluso en escenarios de incertidumbre.
En cuanto al patrimonio de las entidades financieras, entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, el monto pasó de 25.337 millones a 27.854 millones de bolivianos, registrando un incremento de 9,9%. En consecuencia, el coeficiente de adecuación patrimonial (CAP) —principal indicador de solvencia— se ubicó en 14,6%, muy por encima del mínimo legal de 10% establecido por ley. Este desempeño obedece, en gran medida, a la capitalización obligatoria de al menos 50% de las utilidades, instruida por ASFI en los últimos años, lo que ha contribuido significativamente al fortalecimiento patrimonial del sistema.
Cabe destacar que aproximadamente 85% del capital regulatorio de las entidades corresponde a capital primario, es decir, aportes directos de los propietarios, lo que refleja una estructura de capital de alta calidad.
Por otra parte, las utilidades del Sistema Financiero Nacional, a septiembre de 2025, ascendieron a 2.109 millones bolivianos, monto superior en 636 millones al nivel alcanzado en el mismo período de la gestión anterior. (El Diario)
