Dejan a Bolivia sin combustibles, oro, divisas, con alta inflación y deuda

La población siente que sus recursos no alcanzan debido a la devaluación, los choferes por la falta de combustibles, el empresariado por la ausencia de divisas y la nueva administración recibirá una carga significativa en deuda externa, así como compromisos por entrega de oro vendido a futuro. Los economistas alertan que la situación del país es complicado económicamente y de entrada las nuevas autoridades deberán tomar medidas de shock o impopulares, de acuerdo con un análisis de economistas.
Oro
Por ejemplo, el analista económico Gonzalo Chávez, en entrevista en Red Uno, indicó que, con referencia a las operaciones de la venta de oro a futuro, la actual administración deja una deuda de por lo menos de 1.000 millones de dólares, y también pérdidas por el incremento del precio del metal en el mercado internacional.
En conferencia de prensa, el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas Ulo, en la explicación sobre las ventas futuras realizadas de oro al mercado internacional, confirmó que el volumen alcanza a casi 10 toneladas ya comprometidas hasta el próximo año.
Hidrocarburos
Mientras en el caso de los hidrocarburos, el analista del sector de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, recuerda que, según la proyección de producción de gas en la Estrategia Boliviana de Hidrocarburos del 2008, Bolivia debería estar produciendo el 2025 cerca de 68 MMm3/d, pero en la realidad produce sólo 27,7 MMm3/d. El estatismo y rentismo no funcionan.
A eso el consultor en Energía, Álvaro Ríos, en varias entrevistas, advirtió que Bolivia ingresa a un período complicado en la provisión de gas para el mercado interno, debido a la caída de la producción y la dejadez en la exploración, que redujo la oferta, y ahora se pone en riesgo el abastecimiento interno.
Si bien la actual administración requiere de alrededor de 3.000 millones de dólares para la importación de diésel y gasolina, la próxima gestión la cifra podría incrementarse debido a que se sumaría Gas Licuado de Petróleo (GLP) y un año después gas, reflexionó.
La crisis energética provocada por la falta de exploración y de nuevos yacimientos para reponer los hidrocarburos, ha provocado que desde el año pasado el país viva en una situación incierta sobre el abastecimiento de gasolina y diésel. Además, las autoridades del sector se ocuparon de argumentar por la oleada, el freno que pone la Asamblea a los créditos y el bloqueo; sin embargo, no se refirió a la falta de liquidez de divisas que tiene el Ejecutivo para la compra de carburantes.
Semanas atrás, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, anticipó que la falta de dólares provocará que la oferta no pase del 80% para el mercado nacional.
El requerimiento de recursos oscilaba entre 50 a 60 millones de dólares por semana para la compra de combustibles, pero que sólo recibieron entre 35 a 40 millones, que provoca una baja oferta de diésel y gasolina al mercado nacional.
Entretanto, las filas en los surtidores no terminan, más todo lo contrario, cada día que pasa va en aumento y provoca congestionamiento en algunas avenidas y calles de las ciudades principales del país.
El sector del agro ya se pronunció sobre la falta de diésel y alertaron que se pone en riesgo la siembra de verano, lo que podría provocar una caída de la oferta de alimentos para la próxima gestión.
Tipo de cambio
En el caso del tipo de cambio y la ausencia de dólares, la sobrevaluación de la moneda nacional tuvo mucho que ver, pues desde el 2011, el Gobierno manejó uno fijo, que alentó la importación en desmedro de la exportación, lo que ha provocado que haya un desequilibrio en el comercio internacional.
El analista económico Joshua Bellott, en entrevista con Nicolás Sanabria, explicó que el tipo de cambio cumple la tarea de equilibrar el comercio internacional y tiene que ver con lo que vendemos y compramos, se priorizó la importación, y la caída de las exportaciones, en especial del gas, provocó la falta de dólares.
El fomento a la importación fue una de las principales causas para acabar con los dólares, que provocó un desbalance, ahora se muestra en el mercado nacional con la falta de la divisa y el encarecimiento de los productos nacionales e importados.
Bellott aseguró que la moneda nacional ya estaba sobrevaluada en por lo menos 50%; ahora el tipo de cambio real podría oscilar entre 8 a 10 bolivianos. Nadie sabe a ciencia cierta el punto de equilibrio del tipo de cambio, por lo que el mercado deberá definir, y para ello deben encontrarse el tipo de cambio fijo, el bancario y el de la calle.
Respecto a este punto Chávez, en reiteradas oportunidades, dijo que la caída de la venta del gas debido a la baja producción, provocó un desequilibrio en los ingresos de divisas y recordó que en 2014 ingresaron al país 6.000 millones de dólares al mercado nacional por la compra del energético por parte de Brasil y Argentina, ahora la cifra bordea los 1.500 millones.
RIN
De alcanzar 15.000 millones de dólares de Reservas Internacionales Netas (RIN) en 2014, ahora la cifra bordea los 3.451 millones, pero sólo el oro alcanza a 3.200 millones, mientras los títulos 59 millones y las divisas 147 millones. Los economistas señalan que el incremento obedece al aumento del precio del oro, que está por encima de 4.000 dólares la onza troy.
Además, los bicicleteos continúan por parte de las autoridades nacionales, pues adquieren deuda para pagar y para ello venden y compran oro. Rojas informó que los recursos de la venta futura de oro, fue destinado al pago del servicio de la deuda y a la importación de carburantes.
Estabilidad
De acuerdo con la publicación digital de Bloomberg en línea, la estabilización económica de Bolivia “es posible”, aunque persisten altos riesgos de ejecución debido a las débiles reservas externas y a un panorama político fragmentado, advirtió el banco de inversión BancTrust & Co.
“La falta de colchones externos y los obstáculos legislativos para obtener financiamiento externo rápido complicarán los esfuerzos de estabilización desde el inicio”, puntualizó.
Según el banco, un “importante respaldo al cambio de gobierno” y “una genuina disposición para mejorar la formulación de políticas”, no bastarían para generar las condiciones que requiere Bolivia para estabilizar su economía, señala el portal digital.
PIB
En 2014 el país creció más del 6%, pero a partir de 2015 se desaceleró el crecimiento económico hasta llegar a 2,2% en 2019, ya en 2020, debido a pandemia del covid, el país ingresó en recesión y registró una cifra negativa de -8,40%, al año siguiente, 2021, el país alcanzó 6,11%, los economistas indicaron que fue un rebote estadístico, en tanto el Gobierno asegura que fue por sus políticas.
Sin embargo, un año después, 2022, la cifra cayó casi a la mitad y los años posterior los indicadores no fueron alentadores, pues cada año iban bajando, hasta el 2024, que registró sólo 0,73%. Economistas, como Fernando Romero, con relación a la nueva metodología presentada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) ajustó el cálculo, e indicó que ya habríamos ingresado en recesión con -1,12%.
“Con la nueva metodología de cuentas nacionales del INE (año base=2017) se observa que el crecimiento económico desde el 2018 al 2024 fueron menores, inclusive la contracción económica del 2020 fue de -12,72%. El crecimiento económico del 2024 pasó de 0,73% a un -1,12%, con estos reajustes. Esto explica, y va de la mano, de los datos del PIB trimestral, cuyas variaciones acumuladas e interanuales fueron negativas desde el 3er trimestre 2024, ratificando la recesión económica que vivimos hoy en el país”, sostuvo.
Recientemente, el informe del Banco Mundial sobre perspectivas económicas, proyecta para Bolivia cifras negativas. Para esta gestión registraría -0,5%, el 2026 (-1,1%) y el 2027 (-1,5%), mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) es más benevolente y sostiene que el país alcanzaría 0,6% en 2025.
Inflación,
devaluación y pérdida
del poder adquisitivo
Varios economistas coinciden, por separado, que la inflación es el peor impuesto que se puede aplicar a las familias más vulnerables, pues reduce su poder adquisitivo y los empuja a la pobreza debido a que ya no pueden cubrir sus necesidades básicas y tienen que priorizar sus compras con lo poco que perciben.
La inflación acumulada a septiembre alcanzó a 18,33% y los organismos internacionales estiman que podría llegar hasta finales de gestión a 20%, en tanto los economistas son más pesimistas y proyectan que estaría entre 25% a 30% por la falta de combustibles y dólares.
Los comercializadores de carne y pollo marcharon por el centro paceño, la semana pasada, exigiendo una reunión con las nuevas autoridades que salgan del balotaje, así como congelar las exportaciones de carne, ante el incremento del precio gancho entre 7 a 8 bolivianos.
Como se recordará la economía Bolivia se ha informalizado y llega al 85%, cada año va reduciendo el sector formal; paralelamente, el trabajo también pasó a esta categoría de la informalidad, con bajos salarios y ausencia de beneficios sociales.
A pesar de que el Gobierno mantiene un tipo de cambio fijo de 6,86 para la venta y 6,96 para la compra, el boliviano en el mercado paralelo se ha devaluado en más del 100%, ya que la divisa se cotiza en más de 13 bolivianos y la cifra va oscilando. En mayo llegó a 20 bolivianos por la intervención de entidades públicas en este sector.
Finalmente, la deuda externa que deja la actual administración está por encima de los 13.800 millones de dólares, pero la interna es superior a esta cifra, por lo que la deuda pública está por encima del 45% del Producto Interno Bruto (PIB), sin contabilizar las obligaciones de las empresas públicas con el gobierno y el BCB. (El Diario)
