Carburantes, divisas e inflación deben ser prioridades para el nuevo Gobierno


El nuevo Gobierno a posicionarse el 8 de noviembre deberá centrar sus esfuerzos en el abastecimiento de carburantes, captar divisas y frenar la inflación, tres aspectos que preocupan a los bolivianos, sector productivo y al transporte nacional.

Bolivia pasa por una de sus peores crisis económicas de su historia, que derivó en tres problemas principales que afectan a la población: desabastecimiento de carburantes, escasez de dólares y una elevada inflación, de acuerdo al análisis del presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, Fernando Romero.

El economista coincide, por separado, con la opinión de varios expertos, como Gonzalo Chávez, Ernesto Bernal, entre otros, en que la crisis estructural tiene como un origen principal un gasto público elevado y sostenido por más de una década, que provocó déficits fiscales consecutivos, que derivó en recesión económica (estanflación), incremento de la informalidad, desempleo y pobreza.

Romero señala que la primera medida deberá ser el abastecimiento de carburantes y plantea activar un plan de compras para un mes, mediante contratos cortos, focalizar en sectores claves (salud, transporte público, agro, otros), con el objetivo de evitar un mayor estancamiento productivo en el país.

A eso se suma la reestructuración y priorización de pagos a proveedores, compras anticipadas, liberalización total de la importación de carburantes, temporalmente para el sector privado.

En el caso de las divisas propone restablecer la confianza en el sistema financiero, aprobación, desembolso de créditos, liberar las exportaciones, acuerdos de cooperación financiera internacional, entre otros.

Pero también sugiere el restablecimiento de una política monetaria/cambiaria objetiva, sensata y sostenible, dejando a un lado el sistema de tipo de cambio fijo. La próxima administración del Estado debe definir si se trabajara con un bolsín o bandas cambiarias para el nuevo tipo de cambio flotante.

Para la inflación recomienda proporcionar liquidez en dólares a sectores claves y estratégicos de la economía que requieran divisas para importar bienes finales e intermedios (salud, agro, manufactura, otros).

También abastecer de manera regular y oportuna carburantes a sectores como el transporte, agroindustria, minería, otros, para evitar el desabastecimiento y encarecimiento de productos básicos (alimentos) sobre todo.

El nuevo Gobierno debe aplicar un programa integral de estabilización económica que combine disciplina fiscal, reformas estructurales e incentivos productivos. En el corto plazo, se requiere liquidez externa controlada para evitar el colapso del abastecimiento y una devaluación brusca, acompañada de una reorientación del gasto público, sostiene.

En el mediano plazo, deben implementarse políticas de reactivación productiva, incentivos a exportaciones y diversificación económica, complementa. (El Diario)