Cambio de modelo económico comienza a favorecer al país

El cambio de gobierno y del modelo económico tras casi 20 años mejoraron los indicadores económicos de Bolivia, según el analista y expresidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero.
El nuevo gobierno de Rodrigo Paz Pereira dio señales positivas y concretas de un Estado pragmático, abierto a trabajar con el sector privado, en una búsqueda sensata de apoyo financiero internacional para estabilizar la economía, y con la convicción de que para salir de la crisis la inversión extranjera es otro factor clave. Aunque hay mejoras evidentes, dijo Romero y advirtió que todavía queda un camino largo y sinuoso para fortalecer la salud financiera del país, con un costo incierto para la población.
Según el experto, el balotaje del 19 de octubre fue un punto de inflexión importante que marcó el inicio de la estabilización económica boliviana, impactando variables sensibles tanto en lo económico como en lo político.
Un claro ejemplo, dijo, es la estabilización hacia la baja del precio del dólar paralelo, que alcanzó un pico de Bs 15 el día del balotaje; pero bajó en menos de dos horas y presentó una tendencia decreciente con alzas relativas y cortas, situándose actualmente cerca de Bs 10,48.
“Este fenómeno refleja una recuperación en la confianza del mercado, mientras que el tipo de cambio oficial cumple ya 11 años sin variaciones significativas”, sostuvo.
Respecto al riesgo país, el 20 de octubre, un día después de la segunda vuelta, se ubicaba en 1.132 puntos. Desde entonces, la tendencia ha sido a la baja, aunque con algunas subidas a finales de octubre y principios de noviembre.
“Al 13 de este mes el indicador descendió a 854 puntos, lo que representa una caída del 25% desde el balotaje, un nivel que no se veía desde el año 2023 y que muestra un mayor atractivo para inversionistas internacionales”, agregó.
“En cuanto a los bonos soberanos con vencimiento en 2028 y 2030, ambos se cotizaban hasta mediados de octubre en 0,81 y 0,85 centavos por dólar, respectivamente. Desde el balotaje hasta la fecha, ambos bonos han subido a aproximadamente 0,88 centavos por dólar, reflejando una mejora en la percepción sobre la deuda y la estabilidad económica”, sostuvo.
Sobre los carburantes, a pesar de que los precios del diésel y la gasolina permanecen fijos en Bs 3,72 y Bs 3,74 por litro desde hace 20 años, el nuevo gobierno ha hecho esfuerzos notables para mejorar la provisión de estos combustibles, reduciendo de manera significativa las filas y garantizando mayor acceso en todo el país.
Romero enfatizó que Bolivia está atravesando un momento histórico complejo, con una economía en recesión y alta inflación una combinación peligrosa que presiona el poder adquisitivo y aumenta la pobreza. Sin embargo, desde el balotaje hasta ahora, se ha observado un cambio rotundo en las expectativas y perspectivas sobre la economía boliviana, tanto a nivel nacional como internacional.
El apoyo externo y la disminución de la escasez de carburantes son indicadores sensibles que han mejorado, elevando la confianza en el rumbo económico del país.
“En definitiva, la gestión actual impulsa un cambio de paradigma hacia un país más estable financieramente, aunque con retos importantes por delante. La estabilización del dólar paralelo, la reducción del riesgo país y el mejor acceso a financiamiento externo marcan avances positivos, pero la ruta para lograr una recuperación sólida y sostenible aún es larga y costosa para la población boliviana”, concluyó. (El Diario)
