Habrá reuniones tripartitas para tratar el tema salarial

El aumento salarial ya no obedecerá a capricho de dirigentes, sino al cumplimiento de lo que manda la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece que para toda negociación debe participar Gobierno, empleadores y trabajadores. El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, anunció que no sólo se buscará el incremento si no ver qué tipo de empleo se tiene.
La autoridad recordó que la OIT plantea reuniones tripartitas, además en 2006, cuando el Movimiento al Socialismo (MAS) ingresó al Gobierno la informalidad era de 65%, pero en 2025 el porcentaje llega a 85%.
Desde hace años, empresarios, así como economistas sugirieron cumplir con lo que determina la OIT, una reunión tripartita que se daría la próxima gestión para empezar a negociar un aumento salarial y otros temas más.
Espinoza, en sus declaraciones, hizo recuerdo el convenio que tiene el país con la OIT y lamentó que la anterior administración haya instalado una falsa dicotomía: el trabajador es enemigo del empleador, que sólo provocó más informalidad.
La aplicación de una política redistributiva sólo causó más costo y gasto, así como mayor precariedad del empleo.
Anunció que la discusión laboral sobre a cuanto deberá ser el aumento salarial lo harán el próximo año, también ingresará en la misma qué tipo se quiere.
El 95% de las empresas cuentan con menos de 15 empleados, para formar un sindicato se requiere que haya mayor número de trabajadores; por lo tanto, esta forma de representación se redujo en el tiempo, lo que afecta la base de la Central Obrera Boliviana (COB).
Aumento salarial
La página web https://icam.bo/ analizó en abril la decisión del gobierno de Luis Arce sobre el aumento salarial, el efecto sobre las empresas y el número de beneficiados, que muestra una serie de observaciones.
Uno de ellos, sostiene que Bolivia está en promedio con más incremento del Salario Mínimo Nacional (SMN); en contraste, está en el último lugar en productividad a comparación de países vecinos.
“(…) habiendo analizado el SMN, la inflación y productividad laboral, es importante contextualizar la información respecto a la población ocupada y las características de dicha población ocupada. Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que se tiene 6.746.089 personas ocupadas al mes de marzo 2025, según la Encuesta Continua de Empleo; sin embargo, el 68,28% de dichas personas, son: trabajador(a) por cuenta propia, empleador o socio que no recibe salario, familiar o aprendiz sin remuneración, cooperativista de producción y trabajador(a) del hogar”.
En este sentido, “el potencial ´beneficiario´ del incremento salarial sería el 31,7% de la población ocupada; pero, nuestro país tiene una informalidad del 80,8%, según la Organización Internacional del Trabajo, por lo cual, solamente un 19,2% de dicha población podría “beneficiarse”, detalla icam.bo.
Eso no es todo, el sector empresarial al cumplir con la determinación del incremento salarial se verá comprometido, por la composición del mismo, dado que, el 70,4% de la Base Empresarial Activa son empresas unipersonales y, si analizamos según tamaño, más del 60% son Pequeñas y Microempresas.
Asimismo, es importante precisar que, el costo real para el empleador no es el salario del trabajador, sino a ello, se suma las diferentes contribuciones, señala. (El Diario)
