YPFB alista pagos, pero transportistas denuncian fallas en el registro


Más de 4.000 solicitudes ya fueron formalizadas; choferes de La Paz y mototaxistas de Santa Cruz exigen agilizar el proceso de compensación por el uso de gasolina contaminada. Yacimientos reitera que los registros se desarrollan con normalidad.


La controversia por los daños atribuidos a la gasolina desestabilizada en Bolivia continúa generando tensiones entre sectores del transporte y el Gobierno central. Mientras Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) prevé iniciar desde la próxima semana los primeros pagos de resarcimiento a los propietarios de vehículos afectados, transportistas y mototaxistas denuncian retrasos, dificultades en el registro de reclamos y advierten con retomar movilizaciones si no reciben respuestas inmediatas.

El presidente de la estatal petrolera, Yussef Akly, informó que el mecanismo de compensación —que forma parte de un programa de seguro diseñado tras la detección de combustible con fallas— ya se encuentra en su fase operativa.

“La previsión es que a partir de la próxima semana se empiece con los primeros pagos en relación al seguro”, explicó.


Según Akly, antes de efectuar los desembolsos la empresa debía habilitar cuentas especiales para canalizar los pagos. Ese proceso administrativo está en marcha y permitirá iniciar la compensación a los afectados cuyos casos ya fueron validados.

El sistema de registro implementado por la petrolera estatal —denominado Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC)— acumula miles de solicitudes de usuarios que reportan daños en motores y otros componentes de sus vehículos.

De acuerdo con datos oficiales, hasta ahora se han registrado alrededor de 10.000 consultas y más de 4.000 registros completos, es decir, casos que cuentan con la documentación requerida para iniciar la evaluación técnica.


El mecanismo fue diseñado para funcionar mediante una plataforma digital conectada a WhatsApp, donde los afectados pueden enviar fotografías, videos y documentos que respalden los daños ocasionados a sus motorizados.

El transporte observa

Sin embargo, el proceso de compensación no avanza al ritmo esperado por los sectores afectados.

La Federación de Transporte Urbano Chuquiago Marka, en La Paz, denunció que la plataforma de registro presenta dificultades para demostrar la propiedad del vehículo dañado.


El dirigente del sector, Santos Escalante, afirmó que el sistema “trae complicaciones” y no está respetando algunos acuerdos previos alcanzados con el Gobierno.

Uno de los principales reclamos está relacionado con el Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), documento exigido para acreditar la propiedad del vehículo.

Según Escalante, la plataforma rechaza solicitudes cuando el RUAT no está a nombre del conductor, pese a que el sector acordó con las autoridades que también se aceptarían documentos privados de transferencia.


“Hemos quedado que si presentamos un documento privado esto se iba a respetar”, afirmó el dirigente.

El sector del transporte dio un plazo de 48 horas al Gobierno para solucionar las observaciones y pidió habilitar puntos físicos de registro para facilitar el trámite a los conductores que no logran completar el proceso digital.

Las críticas también provienen del sector de los mototaxistas en Santa Cruz, donde la dirigencia asegura que hasta ahora ningún afiliado recibió compensación.


El presidente del gremio, Rubén Cardozo, indicó que el sector presentó aproximadamente 6.000 carpetas de reclamo ante YPFB, pero que aún no obtuvieron respuesta.

“Ninguno de nuestros asociados recibió resarcimiento”, afirmó.

La dirigencia entregó dos cartas a la petrolera estatal solicitando acelerar el proceso de compensación y exigiendo una explicación sobre otros daños detectados en los vehículos, entre ellos afectaciones en la pintura.

Los mototaxistas advirtieron que, si hasta mediados de semana no reciben una respuesta concreta, evaluarán retomar movilizaciones.


Cadena de comercialización

El caso de la gasolina desestabilizada ha generado preocupación entre transportistas y usuarios, ya que puso en debate la calidad del combustible distribuido en el país.

En Bolivia, el abastecimiento de gasolina depende en gran medida de importaciones y de la mezcla con componentes producidos localmente en refinerías administradas por YPFB. El combustible pasa por una cadena de almacenamiento, transporte y distribución hasta llegar a las estaciones de servicio. (El Deber)