Endeudamiento debe apuntar a resolver problemas estructurales

El Gobierno confirmó, los primeros días de este mes, que se habría concretado un nuevo endeudamiento externo por un valor de 1.000 millones de dólares a través de la emisión y colocación de Bonos Soberanos en los mercados de capitales internacionales. En principio, es innegable que, ante la compleja crisis heredada del anterior gobierno, el país necesita y necesitará recursos provenientes de financiamiento externo de manera prolongada, pero deben ser destinados a resolver los problemas estructurales y no sólo coyunturales.
Como es de conocimiento, desde hace dos años, Bolivia tiene problemas de liquidez en divisas, por ello el Banco Central de Bolivia (BCB) tuvo que aplicar políticas para recaudar más dólares, sin resultados, y más bien provocó la creación del mercado paralelo.
Esa necesidad es recurrente de divisas, que responde a obligaciones críticas, tales como la importación de combustibles, el pago de la deuda externa y otros. Si bien los recursos provenientes de los Bonos Soberanos serían de libre disponibilidad, las condiciones posiblemente no sean las mejores, señala Jubileo.
“La tasa de interés es alta y el plazo es corto. Por la información del Ministerio de Economía, la operación se realizó a cinco años de plazo, por lo que esta deuda la tendría que pagar el próximo gobierno, en su primer año. Pero, ¿qué posibilidad hay de que entonces se haya superado la crisis y se cuenten con fondos en divisas para pagar esta obligación?, es decir, ¿cómo se pagará esta deuda?”, cuestionó.
El analista económico Gonzalo Chávez opinó en sus redes, ante la descripción de la colocación de los bonos, que el Fondo Monetario Internacional (FMI) era una de las mejores opciones.
La tasa sería de 9,45%, casi el doble comparando con las anteriores emisiones de bonos soberanos realizadas entre los años 2012 y 2017, mucho mayor que las tasas que suelen aplicar las instituciones financieras multilaterales; es así que esta deuda generará un pago de intereses alto por casi 500 millones de dólares, detalla la Fundación.
Las condiciones señaladas, como la tasa de interés alta, están determinadas por la calificación de riesgo país que es reflejo de la situación económica, recuerda, y la tasa alta muestra cómo observan todavía a la economía boliviana.
Destino
Sobre el destino de esos recursos, claramente el país requiere divisas para obligaciones ineludibles como la importación de combustibles y el servicio de la deuda; por otro lado, uno de los factores que ha conducido a la actual crisis es el incremento del gasto. Por lo tanto, a partir de la deuda externa no se debería incrementar nuevamente el gasto, sino cubrir las obligaciones existentes, manifestó Jubileo. (El Diario)
