Bolivia se consolida entre los países con mayor riesgo para invertir en la región

El aumento del riesgo país refleja la creciente desconfianza de los mercados internacionales sobre la estabilidad económica y política de Bolivia. Analistas advierten que la crisis política, los bloqueos y la escasez de dólares encarecen el financiamiento externo
Bolivia atraviesa uno de sus momentos de mayor desconfianza financiera en los mercados internacionales. El economista Fernando Romero advirtió que el país se ubica actualmente como el segundo con mayor riesgo para invertir en América Latina, una señal que refleja el creciente temor de inversionistas y organismos financieros sobre la estabilidad económica y política nacional.
Según el análisis, el riesgo país de Bolivia alcanzó cerca de 605 puntos básicos al 22 de mayo de 2026, de acuerdo con la serie EMBI de JP Morgan. El indicador se encuentra muy por encima de economías como Perú, Paraguay o Uruguay y solo por debajo de países con crisis más profundas, como Venezuela y, en algunos periodos, Argentina.
Romero explicó que el riesgo país mide la percepción de los mercados sobre la capacidad de una nación para cumplir sus obligaciones financieras y mantener estabilidad económica. Mientras más alto es el indicador, más caro y difícil se vuelve acceder a financiamiento externo.
Crisis política y bloqueos deterioran la confianza
El economista sostuvo que la incertidumbre política y los más de 25 días de bloqueos están afectando con mayor rapidez la confianza económica que varios indicadores financieros tradicionales.
“Los mercados no solo observan reservas internacionales o déficit fiscal; también analizan gobernabilidad, estabilidad social y capacidad del Estado para controlar conflictos”, señaló.
Añadió que la conflictividad social genera preocupación sobre la continuidad productiva, el abastecimiento interno, las exportaciones y la estabilidad institucional del país, deteriorando aún más la imagen de Bolivia frente a inversionistas internacionales.
Financiamiento más caro y menos inversión
Romero alertó que el incremento del riesgo país podría dificultar el acceso de Bolivia a créditos internacionales. Explicó que, cuando un país es considerado riesgoso, los inversionistas exigen tasas de interés más altas para prestar dinero e incluso pueden optar por retirar o paralizar financiamiento.
La situación se vuelve más delicada debido a la escasez de dólares, la caída de reservas internacionales y la creciente necesidad de recursos externos para sostener la economía.
“El mensaje hacia el mundo es claro: existe preocupación sobre la estabilidad política, la disponibilidad de divisas y la capacidad económica futura del país”, afirmó.
Impacto directo en la población
El análisis también advierte que el deterioro financiero termina afectando directamente a las familias bolivianas. La falta de dólares y la pérdida de confianza generan presión sobre el tipo de cambio y encarecen productos importados, combustibles, medicamentos y alimentos.
Además, la menor inversión y el acceso limitado a financiamiento reducen actividad económica y empleo, incrementando la informalidad y la pobreza.
Recuperar confianza
Para revertir este escenario, Romero considera que el Gobierno debe actuar tanto en el ámbito político como económico. Entre las medidas urgentes menciona recuperar gobernabilidad, garantizar libre circulación, estabilizar reservas internacionales y presentar un plan económico creíble que devuelva previsibilidad a los mercados.
También remarcó la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica y generar mejores condiciones para atraer inversión privada nacional e internacional.
“Sin confianza será muy difícil estabilizar la economía”, concluyó. (El Deber)
