Descartan acaparamiento de dólares en la banca

> Experto asegura que una entidad financiera no puede acaparar dólares en el sentido económico del término, entendido como la retención deliberada de divisas para especular con su precio y obtener ganancias posteriores.
El analista económico, Oswaldo Irusta Díaz, cuestionó las acusaciones de un supuesto acaparamiento de dólares por parte de las entidades financieras y afirmó que la presión sobre la cotización de la divisa responde principalmente a desequilibrios macroeconómicos, antes que a maniobras especulativas del sistema bancario.
Irusta sostuvo que la versión difundida durante las últimas semanas, según la cual los bancos estarían reteniendo divisas para provocar una subida del tipo de cambio, puede resultar políticamente conveniente, pero carece de sustento técnico dentro del régimen mayorista administrado y adoptado por Bolivia.
De acuerdo con su análisis, una entidad financiera no puede acaparar dólares en el sentido económico del término, entendido como la retención deliberada de divisas para especular con su precio y obtener ganancias posteriores. Explicó que una conducta de esas características, además de contravenir la normativa, sería financieramente inconveniente para los propios bancos.
El analista precisó que las entidades financieras sí pueden administrar su liquidez, gestionar sus posiciones cambiarias y protegerse frente a posibles variaciones del mercado. Sin embargo, aclaró que esas actividades forman parte de la operación bancaria habitual y no deben ser confundidas con maniobras especulativas.
Irusta señaló que los bancos están sujetos a controles y límites establecidos por el Banco Central de Bolivia (BCB) y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). Estas disposiciones regulan aspectos como la posición de cambios, la exposición cambiaria, el encaje en moneda extranjera y la presentación de reportes periódicos sobre sus operaciones.
Según el economista, este marco regulatorio restringe la posibilidad de que una entidad financiera mantenga una cantidad de dólares superior a la que puede administrar de manera prudente. En consecuencia, consideró que el sistema bancario no dispone de un margen amplio para acumular divisas con la finalidad de obtener beneficios por una eventual variación del tipo de cambio.
Ver más
ECONOMÍA
NOTICIAS
Periódicos
Asimismo, explicó que la actividad bancaria genera ingresos principalmente mediante la colocación de créditos, el cobro de comisiones y la prestación de servicios financieros. Bajo esa lógica, mantener dólares inmovilizados representaría un activo ocioso que no produce rendimientos y que, en un escenario de volatilidad cambiaria, podría incrementar los riesgos dentro del balance de una entidad.
El analista dijo que una variación del tipo de cambio también puede generar efectos adversos para los bancos. Si la cotización de la divisa disminuye, la entidad podría registrar pérdidas sobre sus posiciones; mientras que una subida podría aumentar el peso de las obligaciones y de la cartera expresada en moneda extranjera.
A su criterio, el movimiento observado recientemente en el sistema financiero tiene una explicación operativa vinculada a la necesidad de disponer de dólares para cumplir con el programa de devolución de depósitos constituidos en moneda extranjera.
Irusta indicó que esta provisión de divisas sería temporal y respondería a la necesidad de atender las solicitudes de los ahorristas. Agregó que no podría transformarse en una estrategia permanente de acumulación, debido a que las normas sobre posición cambiaria limitan la cantidad de moneda extranjera que cada entidad puede mantener.
El economista advirtió que, en contextos de escasez, suele surgir la búsqueda de responsables visibles. No obstante, afirmó que responsabilizar a los bancos implica confundir la gestión de liquidez y el cumplimiento de obligaciones financieras con una práctica de especulación cambiaria.
Según su evaluación, la presión sobre el tipo de cambio no se origina en decisiones particulares de las entidades bancarias, sino en la situación macroeconómica del país. Bolivia, sostuvo, genera actualmente una cantidad de dólares inferior a la requerida para cubrir la demanda de importadores, empresas, familias y otros actores económicos. (El Diario)
