El diésel vuelve a golpear cuentas subnacionales bajo régimen Graco

Las entidades subnacionales advierten que el mayor costo del combustible reducirá su capacidad para ejecutar obras, mantener servicios, movilizar maquinaria y comprometerá su capacidad operativa
El precio del diésel vuelve a presionar las finanzas de los municipios y las gobernaciones. Las entidades subnacionales, que ya reformularon sus presupuestos para absorber el incremento del precio a Bs 9,80, ahora deben realizar un segundo ajuste para cubrir los Bs 18 que pagan al ser grandes consumidores (Graco) y advierten que el costo genera limitaciones en obras y servicios.
“Hasta los más pequeños de los municipios, donde no hay ni un surtidor, acuden a una ciudad cercana (para comprar combustibles) y tiene que ser Graco, para comprar con una cisterna, porque no puede movilizar toda su maquinaria y vehículos a la ciudad. (…). Si el diésel pasa a Bs 18 no podemos afrontar la situación”, explicó Johnny Torres, presidente de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia) y alcalde de Tarija.
La preocupación adquiere mayor dimensión sobre todo en los municipios pequeños y productivos de Santa Cruz. Por el desfase la Asociación de Municipios de Santa Cruz (Amdecruz) planteó la abrogación del Decreto Supremo 5676 por el cual se elevó el precio del carburante para tres tipos de consumidores.
Ante esa solicitud el Gobierno se abrió a tratar la norma en mesas de trabajo. “Se va a hacer la valoración, el presidente indicó que ese decreto debe mejorarse, y se lo debatirá en mesas de trabajo. Finalmente tendremos en los próximos días la información de cuál va a ser la valoración que nos dé para ir encontrando las soluciones al tema del combustible”, señaló el presidente de Amdecruz, Neptaly Mendoza.
El reclamo de los municipios se centra en que el primer incremento del precio del carburante ya obligó a realizar ajustes presupuestarios. La gasolina y el diésel, que hasta diciembre de 2025 mantenían precios subvencionados de Bs 3,74 y Bs 3,72 por litro, respectivamente, subieron posteriormente a Bs 6,96 la gasolina especial y Bs 9,80 el diésel, tras la eliminación de la subvención mediante el Decreto Supremo 5503.
Ahora, el Decreto Supremo 5676, promulgado el 17 de agosto, establece un precio de Bs 18 por litro de diésel. La medida alcanza a las entidades que adquieren grandes volúmenes directamente de YPFB y que se clasifican como GRACO porque consumen 20.000 litros o más al mes.
Torres recordó que, tras el primer incremento, los municipios negociaron con el Ministerio de Economía recursos adicionales para cubrir la diferencia entre los precios anteriores y los nuevos costos de los carburantes, pero advirtió que si el diésel pasa a Bs 18, esos recursos ya no alcanzan para absorber el nuevo impacto.
El alcalde del municipio cruceño Fernández Alonso, Eliazer Arellano, subrayó que la presión por el incremento del Diesel ocurre en un contexto de menor disponibilidad de recursos.
“Nuestro municipio está fregado, hemos esperado del gobierno el 50-50, no tenemos recursos, cómo cree el gobierno que vamos a salir adelante como alcaldes, cómo vamos a hacer gestión cuando no tenemos diésel. Peor para mi municipio que es húmedo, no tenemos nada de capa asfáltica”, dijo.
El secretario administrativo y financiero del municipio de Cercado en Cochabamba, Mauricio Muñoz, explicó que el presupuesto que había sido previsto para combustible en el POA 2026 se planificó con los precios subvencionados, y que con el primer incremento se tuvo que modificar partidas y resignar recursos, pero advierte que el nuevo incremento representa casi el 25% del presupuesto municipal.
“Lo que habíamos presupuestado para la compra de combustibles para un año, sólo nos alcanzó para tres meses y medio y ahora empezamos a comprar el combustible a Bs 18 algo que obviamente va a liquidar la capacidad operativa de todos los municipios, porque significa un incremento en cinco veces más en el rubro de combustible. El 25% prácticamente de nuestro presupuesto se tendría que ir en comprar el combustible a este nuevo precio”, remarcó
El problema también alcanza a los gobiernos departamentales. El asesor general de la Gobernación de La Paz, Róger Quiroga, señaló que, aunque actualmente se puede cubrir el abastecimiento, existe racionamiento. La entidad utiliza alrededor de 200.000 litros de diésel al mes y la maquinaria pesada depende de este combustible para sus operaciones.
“Somos GRACOS en el tema diésel, eso tiene una implicancia presupuestaria que incrementa en un 16% todas nuestras operaciones”, señaló Quiroga.
Asimismo, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, señaló que el primer incremento ya había agotado en junio el presupuesto destinado al combustible del sistema de transporte municipal Pumakatari.
El desafío para los Gobiernos subnacionales será evitar que el mayor costo del combustible termine convirtiéndose en menos maquinaria operativa, obras postergadas, servicios restringidos y menor capacidad de respuesta ante emergencias.
Costo en ascenso
Segundo ajuste
Los municipios y gobernaciones ya reformularon sus presupuestos para absorber el diésel a Bs 9,80 y ahora deben volver a ajustar sus partidas por el precio de Bs 18 para los grandes consumidores.
Cinco veces más
El costo del combustible llegó a multiplicarse hasta cinco veces respecto al presupuesto original para 2026 en el que se contemplaba el precio subvencionado.
Mas vulnerables
Los municipios pequeños y de menores recursos enfrentan una mayor presión porque tienen menos capacidad para absorber el sobrecosto del diésel y deben mantener servicios básicos como el recojo de la basura, además de mantener maquinaria operativa para obras. (El Deber)
