Fundación Milenio ve señales de estabilización, pero alerta por recesión y desequilibrios estructura


ECONOMÍA BOLIVIANA: La Fundación Milenio considera que algunas medidas del Gobierno de Rodrigo Paz y la mejora de las cuentas externas podrían contribuir a estabilizar la economía boliviana. Sin embargo, advierte que el déficit fiscal, la falta de divisas y combustibles, la inflación, la baja producción y el deterioro del empleo mantienen al país en un escenario de alta vulnerabilidad.

La Paz-Bolivia, 1 septiembre de 2026 (RNN).-La economía boliviana continúa atravesando un escenario de inestabilidad, deterioro estructural y contracción, pese a algunas señales que podrían favorecer una estabilización durante 2026, según el más reciente análisis de la Fundación Milenio.

El informe identifica como principales problemas el elevado déficit fiscal, la recesión económica, el bajo nivel de reservas internacionales, la escasez de divisas y combustibles, la debilidad productiva, la inflación y el incremento del costo de vida.

La Fundación destaca que el Gobierno de Rodrigo Paz adoptó medidas como la reducción parcial de la subvención a los combustibles, la flexibilización del régimen cambiario y el recorte del financiamiento del déficit mediante el Banco Central de Bolivia (BCB).

Sin embargo, considera que estas acciones todavía resultan insuficientes frente a la magnitud de los desequilibrios acumulados durante los últimos años.

Milenio: persiste la incertidumbre económica

Henry Oporto, director de la Fundación Milenio, señaló que la incertidumbre continúa afectando las decisiones de empresas y consumidores.

El economista advirtió que todavía existen interrogantes sobre la capacidad del país para resolver la escasez de combustibles y divisas, recuperar la inversión y generar las condiciones necesarias para un crecimiento económico sostenido.

“Las medidas adoptadas van en la dirección correcta, pero todavía no son suficientes frente a la magnitud de los desequilibrios acumulados”, plantea el análisis de la institución.

Déficit fiscal alcanza una de las principales vulnerabilidades
Uno de los mayores problemas identificados por Milenio es el déficit fiscal, que continúa ejerciendo presión sobre las finanzas públicas.

El Presupuesto General del Estado reformulado proyecta un desequilibrio equivalente al 9,2% del Producto Interno Bruto (PIB).

La reducción de la subvención a los combustibles podría contribuir a disminuir el costo fiscal de esta política, pero la Fundación considera que serán necesarias medidas adicionales y una política sostenida de responsabilidad fiscal.

Una parte importante del déficit previsto para 2026 sería financiada mediante recursos externos. Esto reduciría la presión para recurrir al Banco Central, aunque al mismo tiempo implicaría un mayor endeudamiento externo.

Economía boliviana podría contraerse 3% o más
El panorama fiscal se combina con un escenario de recesión económica.

Después de registrar tasas negativas de crecimiento en 2024 y 2025, la Fundación Milenio estima que la economía boliviana podría contraerse en 3% o más durante 2026.

Los bloqueos registrados durante mayo y junio, además de las dificultades en el abastecimiento de combustibles, profundizaron los problemas de producción y actividad económica.

El deterioro afecta especialmente a sectores vinculados con el transporte, comercio, agricultura, industria y otras actividades que dependen del suministro regular de carburantes.

Exportaciones mejoran, pero recuperación sigue siendo frágil
Uno de los datos positivos identificados por Milenio está en el sector externo.

Durante el primer semestre de 2026, Bolivia pasó de registrar un déficit comercial de US$ 520 millones a alcanzar un superávit de US$ 1.669 millones.

Las exportaciones aumentaron 55%, impulsadas principalmente por el incremento de los precios internacionales de los minerales.

No obstante, la Fundación advierte que esta mejora no necesariamente refleja un aumento de la capacidad productiva del país.

El volumen exportado de minerales cayó 12%, mientras que el valor de las ventas aumentó 91%.

Esto significa que buena parte de la recuperación de los ingresos externos estaría explicada por los mejores precios internacionales y no por un incremento de la producción.

Riesgo ante una caída de precios internacionales
Henry Oporto alertó que esta situación deja a Bolivia expuesta a una eventual caída en las cotizaciones internacionales del oro, plata, estaño o zinc.

Una reducción de esos precios podría disminuir nuevamente los ingresos por exportaciones y ejercer presión sobre la disponibilidad de divisas.

Por ello, Milenio plantea la necesidad de avanzar hacia un sector exportador más fuerte, productivo y diversificado.

Inflación baja, pero en medio de la recesión
La inflación también presenta señales de moderación.

En junio, la inflación interanual llegó al 9,23%, mientras que la acumulada alcanzó 4,82%.

Sin embargo, la Fundación advierte que esta desaceleración debe analizarse dentro de un contexto de menor demanda y contracción económica.

Es decir, una menor presión inflacionaria no necesariamente representa una recuperación de la economía, especialmente cuando está acompañada por una reducción de la actividad productiva y del consumo.

Empleo informal y subempleo aumentan
Otro de los focos de preocupación es el mercado laboral.

Milenio identifica un incremento del subempleo, una elevada informalidad y una caída de la productividad, factores que terminan afectando los ingresos de trabajadores y familias.

La precarización del empleo se suma al aumento del costo de vida y limita la capacidad de recuperación de los hogares.

¿Qué necesita Bolivia para recuperar su economía?
Para la Fundación Milenio, la estabilización económica debe ser solo el primer paso.

El país necesita avanzar hacia un equilibrio fiscal, modernizar el régimen monetario y cambiario, fortalecer el sistema financiero, recuperar la inversión y la producción, generar empleo formal y consolidar un sector exportador más diversificado.

El análisis también plantea la necesidad de reformar el Estado, fortalecer el Estado de derecho y mejorar la seguridad jurídica para generar mejores condiciones para la inversión privada.

Acuerdo con el FMI plantea una hoja de ruta
En este escenario, Milenio considera que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) puede proporcionar financiamiento y una hoja de ruta para los próximos tres años.

Sin embargo, Oporto advierte que el éxito de este proceso dependerá de la capacidad del Gobierno para ejecutar las reformas y construir los consensos políticos y sociales necesarios.

Las cifras clave de la economía boliviana

 

  • 9,2% del PIB: déficit fiscal proyectado para 2026.
  • 3% o más: posible contracción de la economía durante 2026, según Milenio.
  • US$ 1.669 millones: superávit comercial registrado en el primer semestre.
  • 55%: crecimiento del valor de las exportaciones.
  • 12%: caída del volumen exportado de minerales.
  • 91%: aumento del valor de las ventas de minerales.
  • 9,23%: inflación interanual registrada en junio.
  • 4,82%: inflación acumulada a junio.


El diagnóstico de la Fundación Milenio muestra así una economía con algunas señales de estabilización, pero todavía condicionada por problemas estructurales que requieren reformas profundas para evitar que la recesión se prolongue y para recuperar la capacidad productiva de Bolivia. (Nueva Presencia)