En menos de un año, el precio del diésel aumentó a más del triple, al pasar de Bs 3,72 a Bs 17,95

El Gobierno de Rodrigo Paz primero elevó el precio general en diciembre de 2025, luego aplicó un precio de Bs 18 para grandes consumidores en agosto de 2026 y finalmente eliminó la subvención para todos los consumidores este 18 de septiembre. Bolivia subvencionó el diésel por cerca de tres décadas.
Tras cerca de tres décadas, Bolivia le dice adíos al diésel subvencionado y que permaneció prácticamente congelado en Bs 3,72 el litro desde 2005 hasta diciembre de 2025, es decir, unos 20 años.
La noche de este viernes 18 de septiembre, el presidente Rodrigo Paz anunció la decisión de eliminar la subvención al diésel y que, desde ahora, se comercializa de acuerdo con el precio internacional vigente en el mercado. “Hemos tomado la decisión de que desde hoy (viernes) el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera (del país)”, anunció el mandatario en un mensaje emitido por el canal estatal BTV.
Durante la gestión de Paz, el precio del diésel experimenta el mayor ajuste registrado en décadas. En menos de un año, el litro pasó de Bs 3,72 a Bs 17,95, lo que representa un incremento acumulado de Bs 14,23 por litro y 382,5%.
El primer salto se produjo en diciembre de 2025, cuando el Gobierno, mediante el Decreto Supremo 5503, elevó el precio del diésel de Bs 3,72 a Bs 9,80 por litro. El incremento fue de Bs 6,08, equivalente a 163,4%. La norma estableció este precio como parte de un nuevo esquema de estabilización de los combustibles.
El segundo cambio llegó en agosto de 2026, cuando el Gobierno estableció mediante el DS 5676 un precio de Bs 18 por litro para grandes consumidores, mientras mantenía Bs 9,80 para particulares y transporte. La medida alcanzó a empresas, industrias e instituciones que adquirían grandes volúmenes directamente de YPFB.
Este precio de Bs 18 representó un incremento de 83,7% respecto a los Bs 9,80 vigentes para el resto de los consumidores. Sin embargo, no constituyó en ese momento un aumento generalizado, ya que el precio de Bs 9,80 continuaba vigente para los consumidores minoristas.
El cambio definitivo llegó este 18 de septiembre de 2026, cuando el Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5716 y estableció el precio del diésel en Bs 17,95 por litro para todos los consumidores, eliminando el precio subvencionado de Bs 9,80. Este último ajuste supone un aumento de Bs 8,15 por litro, equivalente a 83,2% respecto al precio de Bs 9,80.
El presidente precisó que desde ahora el precio será el mismo para todos los sectores y que fluctuará de acuerdo con el precio internacional. Es decir, si la próxima semana el precio disminuye a nivel internacional, el precio también bajará en el país.

:: PUNTO DE VISTA ::
Fernando Romero, economista
Consecuencias de eliminar totalmente la subvención al diésel
La primera consecuencia es el aumento fuerte de costos e inflación. Si el diésel pasa de Bs. 9,80 a un precio de mercado (entre Bs. 17 a 20), el transporte de carga, agricultura, minería, construcción y distribución enfrentarán un incremento directo de costos; esto se trasladará parcialmente a fletes y precios de alimentos y otros bienes. En sencillas palabras, habrá una inflación de costos, producir y comercializar bienes y servicios será mas caro, lo cual luego recaerá en los consumidores finales en mayores precios, afectando su capacidad adquisitiva, es decir el salario real se contraerá.
Una segunda consecuencia es la menor actividad económica en el corto plazo. Los sectores intensivos en diésel tendrán que absorber el aumento o trasladarlo al consumidor, reduciendo márgenes, producción o demanda. Esto ocurre en una economía que ya registró una contracción del PIB de 1,58% en 2025, y la cual proyecta una contracción del 3,6% para este 2026 según el BCB.
Y un tercer efecto es la mejora fiscal y reducción de distorsiones. El Estado dejaría de financiar una parte importante de la diferencia entre el costo internacional y el precio interno, liberando recursos fiscales y divisas. Si se mantiene el costo actual informado por el Gobierno de $us. 55 millones semanales, el ahorro potencial anual sería cercano a $us. 2.000 millones; aunque la eliminación no es total ya que hay un 10% de diésel que se producen en el país. Además, un precio de mercado reduce incentivos al contrabando y al desvío a actividade ilícitas, pero el efecto positivo dependerá de que esos recursos efectivamente se reasignen a inversión, salud, educación y protección social. (Economy)
